jueves, 27 de junio de 2024

Destino nº5: Filipinas

Después de un largo parón toca actualizar nuestra ruta cinéfila y en esta ocasión comenzamos con la película "Bruce Linito: Agente 003 y 1/2" (Eddie Nicart, 1981). 




"Weng Weng es el Agente 00 (o "Bruce Linito", el Agente 3 1/2 según el doblaje): un grotesco enano imitador de James Bond que trata de impedir los planes de dominación mundial por parte de "las fuerzas del mal" que operan en Manila. Asimismo, se ligará a un buen puñado de mozas a cada cual más bigotuda y dará uso a todo tipo de gadgets, desde un sombrero volador que se mueve por el aire con hilo de pescar, hasta unas gafas especiales que provocan que la gente se desnude. [Fuera De Campo] "

REVIEW

Desde luego que nuestra Ruta Cinéfila Mundial nos está haciendo descubrir todo tipo de “cine”. En Filipinas nos hemos topado con esta bizarrada que comienza teniendo su gracia por lo absurdo que es todo (no os imagináis cuanto), pero que a los 15 minutos acaba repitiéndose más que el ajo. 



RECETAS

A continuación tenéis las recetas filipinas que hemos escogido para cocinar y degustar. 

Adobo de pollo con arroz



Ingredientes

Para el adobo de pollo

  • 4 contramuslos de pollo
  • 4 muslos de pollo
  • 2 cabezas de ajo (20 dientes)
  • 280 ml de vinagre de caña (o de arroz, o de sidra de manzana)
  • 180 ml de salsa de soja filipina (sustituible por 150 ml de salsa de soja común y 30 ml de salsa de soja oscura, o 180 ml de salsa de soja común)
  • 40 granos de pimienta (8 g)
  • 70 g de azúcar de palma (o azúcar moreno)
  • 4 hojas de laurel
  • 120 ml de agua
  • Aceite de girasol
  • Pimienta negra recién molida
  • Ajetes para finalizar
Para el arroz
  • 250 g de arroz jazmín (antes de cocinarlo) del día anterior
  • 1 cabeza de ajo (10 dientes)
  • Aceite de girasol

Receta

Para preparar el adobo de pollo
  1. Separa los cuartos traseros del pollo en muslos y contramuslos. 
  2. Pela todos los dientes de ajo y transfiérelos a un bol grande.
  3. Añade al bol la salsa de soja filipina, el vinagre de caña y la pimienta negra en grano.
  4. Corta o ralla el azúcar de palma y añádelo al bol. Mezcla todo, añade el pollo, cúbrelo con papel film y déjalo marinar en la nevera al menos 30 minutos, pero idealmente toda la noche. 
  5. Calienta una cacerola grande sobre fuego alto y añade aceite de girasol.
  6. Añade el pollo a la cacerola, con la piel tocando la base, así como un poco de pimienta negra recién molida. Marca ese lado durante 1 minuto, dale la vuelta y repite.
  7. Añade a la cacerola el marinado y llévalo a ebullición sobre fuego alto.
  8. Baja el fuego a medio, cubre la cacerola y déjalo guisarse durante 30 minutos.
  9. Dale la vuelta a todas las piezas de pollo y deja que se cocinen 30 minutos más.
  10. Haz el sinangag (receta abajo).
  11. Corta los ajetes.
  12. Sube el fuego a alto y reduce la salsa a tu gusto. Puedes sacar las piezas de pollo si ya están completamente cocinadas para que no se pasen. 
  13. Añade el pollo de vuelta a la cacerola y embadúrnalo bien en la salsa.
  14. Sírvelo encima de una cama de sinangag, con unos cuantos dientes de ajo y abundantes salsa y granos de pimienta negra. Finaliza con los ajetes.
Para preparar el arroz
    1. Pela y pica fino los dientes de ajo. 
    2. Cubre la base de una sartén fría con aceite de girasol. Añade el ajo picado, ponla sobre fuego medio bajo y sofríe el ajo lentamente, durante 5 o 6 minutos, o hasta que tenga un color ligeramente dorado, removiendo frecuentemente.
    3. Cuela el aceite y reserva el crujiente de ajo.
    4. Devuelve el aceite a la sartén y caliéntalo sobre fuego medio-alto.
    5. Añade el arroz, mézclalo con el aceite y extiéndelo por toda la superficie de la sartén. 
    6. No lo muevas durante 45 segundos, o hasta que el arroz haga sonidos como los de los peta-zetas. 
    7. Remueve y mezcla todo. Añade el crujiente de ajo, incorpóralo, retira la sartén del fuego y resérvala tapada. 

    Mango float


    Ingredientes

    • 2-3 mangos maduros, pelados y cortados en rodajas

    • 1 lata (aproximadamente 397 gramos) de leche condensada azucarada

    • 2 tazas de crema de leche (puede ser crema para batir o crema de leche normal)

    • 1 paquete de galletas Graham (aproximadamente 200-250 gramos)

    Receta

    1. Preparar los ingredientes: Pelar y cortar los mangos en rodajas finas. Reservar.
    2. Mezclar la crema y la leche condensada: En un bol grande, batir la crema de leche hasta que esté ligeramente espesa. Agregar la leche condensada y mezclar bien hasta obtener una mezcla homogénea.
    3. Montar las capas:
      • En un molde rectangular o cuadrado (de aproximadamente 8x8 pulgadas), colocar una capa de galletas Graham en el fondo.
      • Sobre las galletas, esparcir una capa de la mezcla de crema y leche condensada.
      • Colocar una capa de rodajas de mango sobre la mezcla de crema.
      • Repetir las capas (galletas, crema, mangos) hasta llenar el molde, asegurándose de terminar con una capa de crema y mangos en la parte superior.
    4. Refrigerar: Cubrir el molde con papel plástico o aluminio y refrigerar durante al menos 4 horas, o preferiblemente toda la noche, para permitir que las galletas se ablanden y los sabores se mezclen bien.
    5. Servir: Cortar en porciones y servir frío. Disfrutar de este delicioso postre filipino.

    ALGUNOS DATOS SOBRE EL CINE EN FILIPINAS



    El cine llegó a Filipinas en 1897, con la primera proyección pública realizada por los hermanos Lumière en Manila. Los españoles importaron las primeras películas, y poco después, los cineastas locales comenzaron a experimentar con el nuevo medio. "Dalagang Bukid", (La muchacha del campo), dirigida por José Nepomuceno en 1919, es considerada la primera película filipina. Esta película marcó el inicio del cine nacional, adaptando una zarzuela popular.


    Durante las décadas de 1920 y 1930, la industria del cine en Filipinas floreció, con una creciente producción de películas. Sin embargo, la Segunda Guerra Mundial interrumpió este progreso. Muchas películas se perdieron durante la ocupación japonesa, y la industria sufrió un golpe significativo.


    Después de la guerra, la industria cinematográfica filipina experimentó una recuperación significativa. Las décadas de 1950 y 1960 son consideradas la Edad de Oro del cine filipino. Durante este periodo, se produjeron muchas películas de alta calidad, y el cine filipino ganó reconocimiento internacional. Directores como Lino Brocka, Gerardo de León y Eddie Romero emergieron como figuras importantes. Películas como "Himala" (1982) de Ishmael Bernal y "Maynila sa mga Kuko ng Liwanag" (1975) de Lino Brocka se convirtieron en clásicos del cine filipino.



    Durante la dictadura de Ferdinand Marcos, el cine filipino enfrentó censura y represión. Sin embargo, también surgió un cine de protesta y resistencia, con directores como Lino Brocka y Mike de Leon creando películas que criticaban el régimen y abordaban temas sociales y políticos. Películas como "Insiang" (1976) de Lino Brocka y "Batch '81" (1982) de Mike de Leon se destacaron por su enfoque en los problemas sociales y su crítica implícita al régimen de Marcos.



    La caída de Marcos en 1986 permitió una mayor libertad de expresión y un resurgimiento del cine filipino. Durante este periodo, surgieron nuevos talentos y se experimentó con diversos géneros y estilos. Directores como Marilou Diaz-Abaya, Brillante Mendoza y Lav Diaz comenzaron a ganar reconocimiento. Películas como "Jose Rizal" (1998) de Marilou Diaz-Abaya y "Batang West Side" (2001) de Lav Diaz reflejaron esta nueva era de creatividad y exploración temática.



    En el siglo XXI, el cine filipino ha experimentado una nueva ola de cineastas que han ganado reconocimiento internacional. Brillante Mendoza, Lav Diaz y otros han recibido premios en festivales de cine prestigiosos como Cannes y Venecia. Las películas contemporáneas a menudo abordan temas sociales y políticos, explorando la identidad filipina, la historia, la pobreza y otros problemas actuales. El cine independiente ha ganado prominencia, proporcionando una plataforma para voces nuevas y diversas.



    Las directoras filipinas han hecho contribuciones significativas al cine, tanto en el ámbito local como internacional. Algunas de ellas son Marilou Diaz-Abaya (“Brutal, 1980", “Moral, 1982), Laurice Guillen (“Salome, 1981), Marlina C. Santos (“Ina, Anak, Pamilya, 1998"), Sari Raissa Lluch Dalena ("Ka Oryang, 2011"), Ditsi Carolino (“Minsan Lang Sila Bata, 1996") o Isabel Sandoval ("Lingua Franca, 2019").


    LA COLABORACIÓN DE TOMÁS


    De Filipinas hemos aprendido que la sampaguita es la flor típica del país y uno de sus símbolos. Dos animales también típicos de Filipinas son el tarsero (una especie de lémur) y el águila monera.




    No hay comentarios:

    Publicar un comentario

    Destino nº7: Groenlandia

    Esta vez nuestra ruta nos lleva a un país bastante recóndito, Groenlandia. Para "visitarlo" hemos escogido "Polaris", di...